Tomar una hipoteca por 30 años
El negocio de los prestamistas, no es que usted les liquide la deuda, sino que usted se mantenga pagando intereses por años y años.
Cuando esté por endeudarse con una compañía hipotecaria, procure comparar el tamaño de las mensualidades en un plan por 15 años contra uno con un plan por 30 años. Por lógica pura, si duplica el tiempo en lo que paga la deuda, debería reducir a la mitad el tamaño de los pagos ¿no es así?. Bueno pues comparando ambas cotizaciones, usted podrá apreciar que la diferencia entre la propuesta por 30 años no es la mitad de la propuesta por 15 años, bueno pues toda esa diferencia es dinero extra que usted está gastando. Contratar un crédito por 30 años puede significar pagar por lo menos 3 veces el valor del bien que está comprando. Además de esto, entre otros factores que deberá cuidar antes de comprar a crédito un bien raíz están tomar tasas de crédito demasiado altas, y los programas de deuda con transición de interés fijo a una tasa libre en el futuro, puesto que deja a condiciones de mercado el tamaño de su deuda, pudiéndose tornar impagable en caso de una crisis financiera, es decir el peor momento para usted.
No controlar los gastos intrascendentes
De una mirada a su alrededor, observará que usted ha adquirido una serie de bienes a lo largo del tiempo. Todos los bienes que pueda usted ver a su alrededor que no tienen más función que adornar, entretener, etc. Es lo que los planeadores financieros llamamos relleno. Relleno es el gasto que se hace en cosas inútiles, no indispensables para la vida, que si bien, tienen la cualidad de darnos una gratificación inmediata, en realidad es tanto como tirar el dinero a la basura, puesto que usted por lo general no podrá recuperar ni una pequeña fracción de lo que gastó en tales objetos. Lo mismo aplica con los entretenimientos y restaurantes, estas son formas de gastar el dinero extra que no debiera ser dedicado a estos fines, a menos que realmente sea dinero sobrante.
La mejor forma de mantener estos gastos bajo control es simplemente llevar un registro preciso de cuanto está gastando en este tipo de cosas cada semana; haga la prueba de llevar este record por un mes completo y se sorprenderá.
No tener metas financieras claras
El principal problema de la gente que no ahorra es aparte de la falta de disciplina, la falta de un objetivo que cumplir, de tal manera que si usted se propone ahorrar pero no define por anticipado en qué aplicará este dinero, usted verá que cae en un círculo vicioso donde ahorra una cantidad más o menos sensible para después ir a gastarlo en un gadget o relleno de mayor costo. El problema seguirá siendo el mismo, usted se mantendrá sin un colchón que le permita afrontar los escenarios financieros que tiene por delante como son la inversión universitaria, la generación de un patrimonio para vivir con solvencia en el retiro, o simplemente tener un margen para maniobrar “en momentos de emergencia financiera” como puede ser el caso de una pérdida de empleo, revés en los negocios, etc.
Así que la mejor manera de poder llevar una saludable disciplina de ahorro consiste en definir claramente cuál será su meta para cada ahorro que haga, presupueste exactamente cuánto costará llevarla a cabo y cuanto tiempo se dará para lograrlo. Para saber más sobre este punto visite los artículos sobre Financiar los estudios universitarios,Preparándose para el retiro y Financiando un sueño.
Sobre endeudarse
Nuevamente recuerde usted que el mejor negocio para los financiadores, es que usted le deba por el resto de su vida. Le propongo algo: De su tarjeta de crédito, determine en cuanto se reduce su deuda, cada vez que usted paga solo el mínimo indicado en su estado de cuenta. Se sorprenderá. El pago mínimo de su tarjeta de crédito, está diseñado para convertir sus deudas en perpetuas. El problema de utilizar un crédito para gastos innecesarios, se evidencia cuando usted afronta una emergencia financiera, puesto que al tener su línea de crédito saturada, usted no podrá disponer de ese dinero “emergente” cuando más falta le haga, además de estar pagando hasta 3 y 4 veces el valor de las cosas que está comprando con crédito mal aplicado.
No ahorrar suficiente para el retiro o hacerlo muy tarde
El principal problema de las decisiones financieras de largo plazo, es que cuando se decide poner o no atención sobre estas y por tanto, dedicar o no recursos a estos rubros, se está muy lejos del momento en el cual sufriremos los perjuicios o gozaremos de los beneficios de tomar una buena decisión. Suponga usted el caso de una persona que gana en promedio 3,000 USD mensuales y desea mantener ese mismo nivel de vida cuando se retire a los 60 años. Si esta persona tiene ahora 25 años, y resulta tan longevo como para vivir hasta sus 85 años, tendría que ahorrar el 100% de sus ingresos por los 25 años faltantes para su retiro, en un instrumento que le garantice por lo menos la inflación, para poder disponer de ellos los siguientes 25 años. Paradójico ¿no es así? El problema se agrava cuando estando en el momento del retiro, usted se da cuenta que solo tiene capital para cubrir entre un 10 y un 15% del ingreso al que usted estaba acostumbrado, y entonces decide tomar el riesgo más alto posible, poniendo un negocio pequeño o algo por el estilo, para tratar de compensar su falta de visión, y descubre que el 80% de los nuevos negocios en promedio, cerrarán sus puertas antes de cumplir 2 años de operación.
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